viernes, 25 de agosto de 2023

BREVE HISTORIA de la FABRICA AMAT de MONTEGRANDE

"Una Fabrica es mas que lo que se ve, es mas que sus maquinas, que sus edificios, una Fabrica es un proyecto, es una idea, que se va trasmitiendo y adaptando a través de generaciones, es un conocimiento que se acumula y crece. Una Fabrica no es lo que se ve, es un proceso en incesante cambio".

 


Paso mucho tiempo desde que se tejio el ultimo metro de tela en AMAT y es necesario reflexionar sobre su pasado y hacer un balance de sus sesenta años de historia, que en definitiva es la historia de la Industria Argentina.

La Fábrica Textil Amat la fundo Alfonso Amat Murtra, en 1938. Ingeniero, descendiente de una familia de Industriales y Navegantes Catalanes de Vilassar de Mar. Escapando de la Guerra Civil, vino con su familia a la Argentina, tenia un proyecto y eligio el pueblo de Monte Grande, en la Provincia de Buenos Aires, para volver a empezar.



La Fabrica empezo como Tejeduria, despues vino la Hilanderia, la Terminacion, el estampado, la confeccion y hasta llegaron a tener campos de Algodon en la Provincia de Cordoba. Desde el capullo de Algodon hasta el producto envasado con marca propia. Lo acompañaron sus dos hijos, Alfonso y su hermano Jaime.



Amat llego a darle trabajo a 1300 familias de Monte Grande, fabricaba un millon de metros de tela por mes y durante años fue el principal contribuyente de Esteban Echeverria. Todos los que trabajaban, obreros, empleados, técnicos, directivos, eran vecinos. Los mas jóvenes entraban de aprendices y los mayores enseñaban. A la sombra de su Chimenea crecieron tres generaciones de Monte Grande.







Amat fue pionera en diseño e innovación tecnológica, y creo la marca Fiesta. Fueron lideres del mercado y tambien exportaban a Estados Unidos, a Europa. En esa época, "no había nadie que en su hogar no tuviera un mantel, un repasador y un juego de Sabanas Fiesta".





Se destaco en lo Social. "La empresa tenía condiciones de trabajo ejemplares para la época. Cuando empezó, por más que no era obligatorio, las jornadas laborales no superaban las 8 horas, les daban creditos a los trabajadores para que pudiesen comprar un terreno, construir sus casas, planes de salud integrales para toda la familia, guardería y colonia de vacaciones para los hijos de los empleados y los vecinos, todos aprendimos a nadar en su pileta".



También la Empresa apoyaba proyectos culturales, deportivos, educativos. Alfonso Amat Murtra trajo maestros Catalanes y despues durante la Presidencia de Alfonso Amat Puig, con otros industriales de la zona, ITILL, fundaron el Instituto Tecnológico Llavalloll, hoy Escuela Técnica Nº 4, que formaba técnicos y Profesionales que la pujante industria iba a necesitar.

Amat tenían su propio Departamento de Diseño, y un Taller de Fotograbado que en su momento fue el mas moderno del Pais. En 1977, empezó a funcionar el DECA, el Departamento de Extensión Cultural de Amat, desde el que se promovían proyectos que integraban el arte, el diseño y la producción industrial.





La fábrica era mucho más que la fábrica. "Era una red integrada, una comunidad, con proveedores, fabricantes de máquinas, colegas, clientes, y todos compartían el crecimiento, eran como una familia. Cada uno tenía su tarea en esa cadena que generaba economía y trabajo, y todos dependían de todos. Los Bancos también, y financiaban su expansión".

Amat más que una Empresa Familiar, era una empresa de familias. La mayoría de los que trabajaban en la Fabrica eran hijos o nietos, de alguien que había trabajado antes.

Amat crecio y el pueblo de Monte Grande tambien. AMAT de MONTE GRANDE llego a ser una de las Empresas Textiles más importantes de Argentina.



Fueron años de mucho progreso, pero de un día para otro todo cambio. A fines de la década del setenta, con la irrupción del Neoliberalismo, empezó una larga crisis que poco a poco fue socavando las bases de su economía y de su cultura, la Cultura del Trabajo. Así empezó la decadencia de la Industria Argentina

Las fabricas fueron cerrando, quebrando y el paisaje se fue poblando de ruinas, de edificios abandonados, galpones oxidados, baldíos. Otras Fábricas, las más grandes, bien ubicadas, fueron compradas por Hipermercados, las demolieron, e instalaron su propia historia, y aquel pasado de trabajo y progreso se fue perdiendo en el olvido.





La historia de Amat, no es una historia especial, es la misma historia que vivieron muchos, fabricas chicas, fabricas grandes, talleres, y también es la historia de todos los que trabajaron y vivieron de su trabajo y de su oficio durante años, y que, sin entender porque, de un dia para otro, se transformaron en desocupados.

Amat cerro definitivamente sus puertas a fines de 1998, después de haber trabajado veinticuatro horas por dia, todos los días del año, durante sesenta años.

LA FABRICA YA NO ESTA PERO SU PROYECTO SIGUE VIGENTE


Con el fin de la fabrica se terminaron muchas cosas, se iba la obra de toda una generación, el legado de toda una época. Esa generación llego con los barcos.



Cada uno trajo su oficio, un conocimiento, una forma de hacer las cosas. Ellos trajeron una cultura, la cultura del trabajo. Era una época con baldíos y fabricas que hacer.



En cada taller había alguien pensando, inventando, desarrollando. En cualquier lugar podía estar naciendo una gran idea, una gran industria. Amat empezó así.



Cuando la fábrica se instaló en Monte Grande en 1938, Alfonso Amat Murtra, tenía un proyecto, una idea. Era catalán, Ingeniero, y había aprendido el oficio de su padre y de su abuelo en Vilassar de Mar.



La fábrica antigua en Cataluña había seguido creciendo, pero él tenía su Proyecto y quería volver a empezar. Y eligió Argentina, Monte Grande, un pueblo de campo en la Provincia de Buenos Aires, y entre los vecinos y el paisanaje, empezó la fábrica. En aquella época era un gran progreso dejar el duro trabajo rural y trabajar en una Fábrica y aprender un nuevo oficio.



La Fábrica empezó como escuela. Todas las cosas que empiezan, empiezan igual. Lo primero es el oficio, es saber cómo se hacen las cosas. Se empezó enseñando el oficio. Primeros fueron maestros catalanes, después vinieron otros. Ese fue el primer paso.



Después ese conocimiento se fue acumulando, se fue perfeccionando, se fue trasmitiendo. Todo lo que se veía, las maquinas, los edificios, eran la consecuencia.



La Fábrica era eso, la idea, el proyecto que le daba sentido a todo. Los edificios se ampliaban se transformaban, las maquinas también, pero la Fábrica seguía siendo la misma, mantenía el mismo espíritu.
En esa época era impensable que el Patrón no conociese el oficio, si era una carpintería, el Patrón era el que más sabia de maderas, y si era una Textil era el que más sabia de telas. Sabían del oficio y lo enseñaban y de eso dependía el futuro, el crecimiento.

La palabra Patrón viene de los barcos, el Patrón era el Capitán del barco, y cada tripulante tenía una responsabilidad concreta, un oficio particular, y todos dependían de todos y todos necesitaban de todos para llegar a un puerto nuevo.

El Capitán era el responsable del rumbo, de la tripulación y si el barco se iba a pique, era el último en abandonar la nave.

LA SEGUNDA GENERACION



Desde el principio el Ingeniero Alfonso Amat Murtra, dirige la empresa acompañado por sus dos hijos, Jaime y Alfonso Amat Puig. También los acompaño Carlos Olive, que fue su Gerente General durante muchos años y tuvo una destacada participación. Cuando fallece en 1959, Jaime sigue su camino y funda la Fábrica de Motores Perkins y Alfonso, continua dirigiendo la empresa familiar.

Con el se hace cargo la segunda generación. Muchos hijos de los primeros operarios se habían formado y llegaron a ocupar los cargos más importantes de la empresa.

A mediados de los 70 eran mas de mil familias viviendo de la Fabrica en forma directa y muchas más en forma indirecta, fabricaban un millón de metros de tela por mes.



En esa época en las Fabricas eran los primeros en enterarse y en aplicar los últimos desarrollos tecnológicos, estaban en el centro mismo de las innovaciones.



También en los laboratorios investigaban, y en los talleres se reformaban maquinas, se inventaban maquinas, se fabricaban maquinas, y se innovaban procedimientos, se creaban nuevos productos, todos eran parte de una cadena creativa, que generaba trabajo. En esa época la Fabrica Textil Amat era el principal contribuyente del partido de Esteban Echeverria.



Todos eran de Monte Grande o de los alrededores. Viajában todos los años a Europa a ferias de maquinaria, a investigar productos nuevos, a descubrir tendencias nuevas. AMAT crecía y el pueblo de Monte Grande también. Fue un periodo de mucha expansión. Al espacio de la Fábrica se le sumo el espacio de la Marca.



Las Marcas no nacían de una campaña publicitaria más o menos ingeniosa, eran el resultado de muchos años de trabajo. Eran una garantía de calidad. La Fabrica siguió creciendo. FIESTA llego a ser, una de las marcas más conocidas del mercado.

Fueron los primeros en estampar arte y moda en sabanas, fue una revolución. Nadie lo había hecho. Fueron los mejores. Exportaron a EEUU, a Europa, a Sud Africa, a Chile, a Brasil.

AMAT en esa época dejo de llamarse AMAT S.A. y paso a llamarse AMAT de MONTE GRANDE.



Todavía había más gente en fábrica, en los laboratorios, en las oficinas de control de calidad, en diseño, que en las oficinas de Administración. La Fabrica era mucho más que la Fabrica.

Era una red integrada con Proveedores, Talleres, Fabricantes de máquinas, colegas, Clientes, y todos compartíamos el crecimiento.

Los bancos también formaban parte de la red y financiaban su expansión. Cada uno tenía su tarea en esa cadena que generaba economía y trabajo. Cada uno era un eslabón indispensable y todos dependían de todos.

Aquel pedazo de campo se había transformado en una pujante industria y el pueblo de MONTE GRANDE ya era una ciudad.

A la tejeduría inicial se habíamos sumado la hilandería, después la terminación, la estamperia, los talleres de confección. Hasta llegaron a tener campos de algodón en la Provincia de Cordoba.

Desde el algodón hasta la sabana envasada con marca propia. En todos los hogares había una sabana FIESTA.


Desde el principio el crecimiento de la Fabrica estuvo íntimamente vinculado con el crecimiento de lo social.



Desde que empezaron, la jornada laboral fue de ocho horas, aun antes de que fuera obligatorio y solamente hacia horas extras el que necesitaba reforzar su sueldo. También la empresa daba créditos para que pudieran comprarse un terreno o ampliar sus casas.



También tenían un plan de salud para toda la gente que trabajaba y que tambien asistia a sus familias que inicio el Dr. Pedro Dreyer. Funcionaba una guardería infantil y una colonia de vacaciones que fundo Doña Carmen, la esposa de Alfonso y ella se ocupaba de todo. La Colonia de Vacaciones se llamaba "Vacaciones Felices" y la disfrutaban todos los chicos de la Fabrica y tambien los vecinos. Todos aprendieron a nadar en su pileta.



También tenían cancha de futbol, equipo de futbol, camiseta, y un quincho grande donde hacian los grandes festejos. También se donaban telas a hospitales y escuelas de la zona, y patrocinaron, con otros Industriales el Instituto Tecnológico Llavalloll, ITILL, que formaba técnicos y profesionales que la pujante industria iba a necesitar.

AMAT más que una empresa familiar era una empresa de familias de la cual todos se sentían parte. En la tercera generación muchos de los jefes, tecnicos, profesionales, y hasta los cargos mas importantes de la Empresa eran nietos o hijos, de obreros que habían sido participes de la fundación.






En esa época con las quiebras no se perdía nada. En aquella época cualquiera que tenía buena voluntad, trabajando podía progresar.

El que quebraba era un sospechoso, o por lo menos un incapaz. Las maquinas no se perdían, seguían trabajando en otro taller, en otra Fábrica, formando parte de otro proyecto, la gente cobraba su indemnización, conseguía trabajo, y seguía creciendo en el oficio.

En definitiva el único que perdía era el responsable del fracaso.



Amat fue una empresa muy exitosa, compitió mano a mano con empresas mucho mas grandes como Grafa y Alpargatas, exporto sus productos a Europa, Sudafrica, Brasil y Estados Unidos. en 1987 fue galardonada con el Premio Internacional, fue seleccionada por Walt Disney para sacar una línea de sabanas afelpadas de invierno que ellos mismos comerciarían en Estados Unidos, y fue elegida por ser la única a nivel mundial que tenia los standars de calidad que ellos requerían.

Amat Llego a tener el 90% de recordación de marca.

Las alternativas de cualquier Fabrica de salir adelante siempre fueron más o menos la mismas. Estar siempre en la vanguardia tecnológica para seguir siendo competitivos, invertir en Capital Humano, capacitación, diseñar cada vez mejores productos, mejorar el servicio, cuidar la calidad, tener vendedores que se pongan la camiseta, en definitiva, sacarle el mejor rendimiento a las Herramientas, a las Marcas y al Oficio.

El negocio era simple y estaba a la vista. La ganancia estaba primero en la compra de la materia prima, el algodón, su primer insumo. Se compraba una vez al año, en el momento de la cosecha, que era el mejor precio, se stockeaba y quedaba a vista en los depósitos. Era su capital y la garantía.

Ese algodón se transformaba primero en hilo, después en tela y terminaba estampado, envasado, y con marca propia. Si la empresa estaba ganando o perdiendo plata tambien se veía.

En Empaque, en el deposito donde los camiones cargaban las sabanas terminadas para llevársela a los clientes, se veía mejor que en un Excel como andaba la economía de la Empresa. Si las estanterías estaban vacías, era que se estaba vendiendo bien, se podía pedir un aumento de sueldos, tambien proyectar ampliaciones y hacer nuevas inversiones, y si estaban llenas tambien se veía, y todos sabían que no había plata, que había que ajustarse el cinturón, mejorar la productividad, innovar, hablar con los clientes, y seguir creando productos cada vez mas competitivos.

La Fabrica Amat en Monte Grande, como Flandria en Jauregui, y la mayoría de las Fabricas repartidas por el país, eran empresas familiares, donde la Empresa no era solo un actor económico, sino también parte integral de la comunidad y del tejido cultural de su región se basaba en raíces locales, continuidad generacional y el compromiso social.

A LAS FABRICAS LAS DESTRUYERON DE ADENTRO

Pero de un día para otro todo cambio. La gran crisis empezó con Martínez de Hoz y la implementación del modelo económico Neoliberal.

Nos envenenaron, primero metieron la plata dulce y trajeron la especulación. La idea de que se podía vivir sin trabajar. Con él empezó la destrucción de la industria argentina, la destrucción de la cultura del trabajo.

Fue un virus perverso que se metió en la sangre y fue contagiando a todos. Empezaron los viajes a Miami, a comprar todo por dos pesos, ya no importaba perder el trabajo porque con los intereses de la indemnización cualquiera podía vivir mejor.

En las Fábricas también se metió. Un día un contador demostró, que era más negocio parar las máquinas y poner la plata a interés e importar, que seguir trabajando, y en los números tenía razón y muchos lo escucharon. La gente de Fábrica empezó a tener cada vez menos importancia y la oficina de finanzas creció más en las decisiones.

Se empezaron a cambiar las prioridades. El mantenimiento, la capacitación, el reequipamiento, el desarrollo de productos, no eran importantes. El negocio podía ser otro. Las oficinas empezaron a ser cada vez más grandes y los laboratorios más chicos.

Antes el progreso se veía. Eran las maquinas nuevas, era más stocks de materia prima, más horas extras, dibujos nuevos, pero después todo empezó a ser cada vez más abstracto.

Los Bancos ya no confiaban en los industriales ni en sus proyectos, los Bancos que habían acompañado el crecimiento industrial del país ya habían sido destruidos, limitados o corrompidos. A los nuevos Bancos ya no les importaban ni las ideas ni la trayectoria. Para ellos era un negocio más confiable la especulación y el consumo. Los que querían comprar una maquina se encontraban con todas las ventanillas cerradas.

Martínez de Hoz a los pocos meses de asumir anuncio La Ley de Promoción Industrial N.º 21.608, que con promesas de grandes beneficios impositivos y crediticios, paso a ser la única alternativa para poder financiar sus proyectos de inversión, forzando el desmantelamiento paulatino de planta industrial de Monte Grande. Si no lo hacían no podían competir con las empresas que lo hacían. El negocio dejo de seguir la lógica industrial para encauzar el negocio a los beneficios impositivos y financieros.

El futuro de Amat que siempre había crecido gracias a la calidad de sus productos, el oficio de sus trabajadores, su tecnología de punta y sus clientes, paso a depender del poder político y sus decisiones.

Amat monto una Tejeduria modelo con telares Suizos de ultima generacion en Comodoro Rivadavia y un Taller de Confecciones en San Luis.

Antes el hilado se trasladaba a la Tejeduria en una carretilla, se tejia, se terminaba, se estampaba, en la Estamperia, se llevaba a Talleres de Confeccion de la zona, se envasaba, entraba al deposito y de ahí se distribuia a los Clientes. Todo se hacia en Monte Grande y los alrededores. La distancia de la Hilandería a la Tejeduria eran apenas siete metros.

Despues ese hilado debía viajar 3.600 km hasta Comodoro Rivadavia, ida y vuelta, para ser tejido, volvia a Monte Grande para ser estampado y esa tela se volvia a cargar en camiones para confeccionarla en San Luis, 1600 kilometros mas. Los costos del transporte, los seguros, el aumento de stocks, los controles, se dispararon.

Sin embargo, desde los números contables asi se podía tener mayores beneficios económicos. Al principio fue así, pero al poco tiempo aumentaron las tasas de interés y despues abrieron irrestrictamente la importación de países asiáticos que ofrecían productos de mala calidad a precios irrisorios. Los créditos que inicialmente habían sido ventajosos no se pudieron pagar y tuvieron que renovarse en condiciones cada vez más leoninas.

Los Bancos, poco a poco, se fueron empoderando de la empresa, hasta finalmente intervenir en todas nuestras decisiones, bajo la amenaza de cortarnos el financiamiento

Aparecieron bandadas de gurúes, sobrevolando a las empresas golpeadas por las crisis que ellos mismos habían creado. Ellos eran los representantes del nuevo mundo, de la nueva economía. Ellos eran el futuro. Nosotros los que todavía vivíamos de nuestro trabajo éramos reliquias del pasado.

En ellos confiaba el nuevo poder. Sin ellos estábamos condenados a cerrar. Ellos ofrecían protección. pero la protección no es gratis. Se metieron en todas partes. Cobraron honorarios exorbitantes. La fórmula que aplicaban era simple. El problema era el costo, los cursos de capacitación, los controles de calidad, el departamento de diseño, el trabajo bien remunerado, que habían sido la clave del éxito, se empezaron a limitar, todo lo que no producía aquí y ahora no servía, y nos fueron ahogando de a poco.

Simultáneamente las oficinas se llenaron de asesores, auditores, financistas, lobistas, que empezaron a drenar todo el futuro de la empresa. De a poco nos fueron enfrentando entre nosotros. El buen cliente que nos había ayudado a crecer durante años, le convenía comprar productos importados, de mucha peor calidad, pero a precios irrisorios y al bajar las ventas también tuvimos que reducir las compras a nuestros proveedores, se cortó la cadena de pagos, y así esa alianza que nos había hecho crecer a todos durante décadas, la hicieron pedazos.

El único beneficio que quedaba de la ley de Promoción Industrial fueron los beneficios impositivos, pero con la Ley 23.697 en septiembre de 1989, a los dos meses de asumir la Presidencia, Carlos Menem, dispuso la suspensión de los regímenes de Promoción Industrial, marcando el principio del fin para gran parte de las industrias promovidas bajo el esquema de Martínez de Hoz.













LA ULTIMA ETAPA

La situación económica de AMAT en 1993 era critica. Se había presentado en concurso preventivo a fines del 93, y en el 94 presentaron un Proyecto de Reconversión que elaboraron con profesionales de la Empresa, junto a los Proovedores y Clientes que los habían acompañdo a la Empresa desde siempre. Todavía en sus plantas trabajaban más de ochocientas familias.

El proyecto fue aprobado por el 98% de los acreedores, todos interesados en que la fábrica siguiera funcionando, pero la justicia en un fallo, negligente o mal intencionado, les decretó la primer quiebra, que después tuvo que ser revocada, pero implico el cierre de la fábrica durante cinco meses.

También quedaron a la deriva la tejeduría ARAUCAN en Comodoro Rivadavia y RANQUELES, el taller de confección en San Luis.

Cuando les devolvieron la Fabrica muchas de las maquinas estaban deterioradas, y no tenían agua, ni luz, ni teléfono.

Pudieron haberse negado a recibirla en ese estado e iniciar un juicio millonario por los daños y perjuicios que les habían ocasionado, que seguramente hubiesen ganado.

Pero eso implicaba el cierre definitivo de la fábrica y Alfonso Amat Puig, todavía en la Presidencia tomo la decisión de volver a ponerla en funcionamiento, con la esperanza de que, como tantas crisis que había vivido en su larga presidencia, seria una crisis mas.

Lo nombra a Joaquin Amat como responsable de la Direccion y a los tres meses ya tenían tres sectores en marcha y habían recuperado casi doscientos puestos de trabajo.



En 1996 Alfonso Amat fallece y Joaquin Amat asume la Presidencia, en plena crisis.

A los tres días de su fallecimiento, les vuelven a declarar la quiebra y les clausuran la fábrica otra vez pensando que íban a bajar los brazos.

El pedido de quiebra esta vez fue de un acreedor por 3.500 pesos-dólares, una cifra ridícula. Depositaron los 3.500, y les tuvieron que devolver la fabrica que estuvo cerrada durante tres meses.

Una vez más, sin agua, sin luz, sin teléfono, tuvieron que volver a empezar.



Joaquin convoco a todos los que estaban interesados en la continuidad de la Empresa, clientes, proveedores, obreros, empleados y transformo a la fábrica en Cooperativa.

El proyecto, de alguna forma, era una vuelta al origen. La fábrica, desde que empezó, había crecido gracias a la participación de todos, integrando oficios, compartiendo conocimientos y experiencia.



Repensaron la fábrica, la desarmaban y la volvíamos a armar.

Sumaron a todas las personas, Instituciones, que pudieran aportar ideas y trabajo. Monte Grande podía ser un banco de pruebas para investigar y desarrollar alternativas para el futuro del trabajo Argentino.

Imaginar horizontes para que otros talleres, otras fábricas, que estaban pasando por la misma crisis, pudieran sumarse en la búsqueda de soluciones.

Apenas les devolvieron la fábrica establecieron una nueva red de alianzas y se asociaron con otras cooperativas, como las tejedurías de Jáuregui, herederas de Flandria, el viejo sueño de Jules Steverlynck, con CITA de La Plata, y también con los clientes y proveedores de toda la vida.



También organizaron un servicio de salud con atención y servicios gratuitos y en el verano pusieron devuelta la colonia de vacaciones, que había funcionado durante años en marcha, y las mismas madres cocinaban y los padres hacían de profesores de gimnasia.

También organizaron una cooperativa de compra de alimentos y artículos de primera necesidad, una escuela de reinserción laboral con la escuela 403 de Esteban Echeverría, y en el fondo de la fábrica, donde hoy siguen funcionando el Campo Amat, hasta hicieron jineteadas de potros para juntar fondos para la cooperativa.



El Proyecto de Reconversión de Amat fue diseñado por el equipo de Ingenieros Textiles del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) dirigidos por la Ing. Patricia Marino, y el IPAC (Instituto Provincial de Acción Cooperativa de la Provincia de Buenos Aires) que participo activamente de la transformación de la Empresa en Cooperativa.

También la Facultad de Diseño Textil e Indumentaria de la Universidad de Arquitectura de la Ciudad de Buenos Aires se entusiasmó en ser parte de la Proyecto. La Cooperativa les daba un espacio en su Planta de Monte Grande y ellos colaborarían en la creación de una nueva Área de Diseño, desarrollo de nuevos Productos y Packaging. El Proyecto Integral estaba pensado para hacerlo por etapas, y que ellos mismos nos ayudarian a gerenciar.

El Proyecto estaba en marcha. Según las sus propias estimaciones, de la Ingeniera Patricia Marino que dirigía el Proyecto del INTE, hubiera podido generar quinientos puestos de trabajo y 3.500.000 pesos-dolares de beneficios por año, para la cancelacion de las deudas, y tambien reinvertir en la Planta. (hay copia del proyecto).

El Proyecto de Reconversión Integral de Amat tuvo una gran repercusión en los medios de prensa, tanto nacionales como internacionales, como el Primer Canal Alemán, que hizo un documental que retrasmitió a toda Europa.



Tuvieron el respaldo de todo el espectro politico. El proyecto fue declarado de interés Municipal por el Consejo Deliberante de Esteban Echeverría, de interés Provincial por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, en ambos casos por unanimidad, y también fue declarado de Interés Cultural por la Secretaria de Cultura de la Provincia de Buenos Aires.

También participo la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas Zamora, el Obispado de Lomas de Zamora, la escuela de capacitación laboral San Bonifacio, el Hospital Santamarina, La Camara de Industria y Comercio de Esteban Echeverría, la escuela 403 de Esteban Echeverría con un plan de capacitación y reinserción laboral.





Finalmente a pesar de todo el esfuerzo que hicieron la fabrica Amat quebro. De un mazazo demolieron sesenta años de progreso, transformaron las maquinas, que hasta ayer habían estado produciendo cultura y trabajo en chatarra, vendieron las chapas de los galpones, los cables, vendieron todo, por nada.
Por ignorancia o codicia, un puñado de funcionarios judiciales, le daban fin a un proyecto que le habia dado trabajo y oficio a tres generaciones y que habia sido un orgullo de la industria textil argentina. Quien gano con la quiebra de AMAT?
Transformaron a hombres y mujeres, que había estado viviendo de su trabajo durante años, de un dia para otro, en desocupados. Se desperdició una experiencia pionera que pudo servir como modelo para otras empresas que estaban viviendo la misma situación.

Hoy en la vieja fabrica AMAT esta el Supermercado COTO. EN AMAT NO TODO SE PERDIO, ALGO SE SALVO. MONTEGRANDE 2026

El caso de Amat es excepcional, en Amat no se perdió todo. Algo quedo. A la sombra de su Chimenea crecieron tres generaciones de Monte Grande, y sigue de pie.

A la Fabrica la compro Coto. Se instalo en uno de los edificios mas antiguos de Hilanderia, lo remodelo pero mantuvo su identidad.

La Fachada, las Naves de ladrillo, la Chimenea, esta todo igual, casi como si no hubiera pasado el tiempo. Hoy todo ese conjunto edilicio es uno de los pocos testimonios de Arquitectura Industrial que quedaron en Argentina.



También las dos manzanas de fondo, que estaban condenadas a transformarse en un baldío o en un negocio inmobiliario, se salvaron. Hoy son el Campo Amat, un espacio lleno de vida donde se organizan fiestas, recitales, ferias, y es un pulmón verde que disfrutan todos los vecinos.

Todo el conjunto en 2022 fue declarado Patrimonio Historico, y Cultural de Esteban Echeverria.

También se salvó su Historia. Hoy sigue viva recordada por los vecinos, por gente grande, por jubilados que trabajaron en Amat, y aun cuentan anécdotas, pequeñas y grandes historias, de los momentos felices que compartieron. Y también las escucharon sus nietos que son los que van a seguir recordándolas y contándolas.



El Arquitecto Joaquin Amat, acompaño la gestión de su padre desde muy joven. Fue miembro del Directorio, dirigio el Area de Diseño, Packaging y Publicidad de la línea de Sabanas Fiesta, su marca insignia.

Tambien creo el Departamento de Extension Cultural de Amat (DECA), desde el que promovio proyectos culturales que integraban el Arte, el Diseño y la Industria.

Cuando fallecio su Padre se hizo cargo de la Direccion y fue su ultimo Presidente. T PORQUE NO VOLVER A SOÑAR.

Muchas veces me pregunte qué haría Don Alfonso hoy. De lo único que estoy seguro, es que no estaría pensando en la vieja fábrica, estaría pensando algo totalmente nuevo. Miraría las Naves vacías, erguidas, y empezaría a soñar.

La vieja Amat deja un legado, un desafío. Hoy es un espacio abierto, vacio, esperando que una nueva generacion de Montegrande lo vuelva llenar con imaginacion, con sus propias ideas, con sus propios sueños. Porque no volver a empezar.



PROTTO NUESTRO PROYECTO MAS QUERIDO
"Entraron en lo oscuro del baldío,
y miraron el cielo.
En un instante el vacío se lleno, 
el puente grúa, la balanza, la gente, 
se lleno de gente.
Los hermanos Protto empezaban."

En Protto, una vieja fábrica que había sido de los hermanos Protto, unos pioneros de la industria de LLavalloll, desarrollamos nuestro proyecto mas ambicioso. Ese espacio era la incubadora de proyectos de Amat. Reunimos los tres proyectos mas creativos de la empresa, Retex, un taller metalúrgico que se ocupaba de todos los repuestos de la fabrica, y que fabrico maquinas, como una continua de hilar que compitió con las de Suiza y Alemania. El taller de fotograbado, el mas avanzado del pais en ese momento, y responsable de todos los schblones y diseños de la fabrica. Y un taller de confecciones.

También teníamos un gran espacio,  independiente, acondicionado, vacío, donde podíamos desarrollar proyectos nuevos, experimentar con tecnologías, con nuevos productos, y también con otros modelos de organización. Cuando la experiencia era exitosas la podiamos trasladar a la fabrica o a alguna otra parte. El espacio se volvia a vaciar y podia empezar un nuevo proyecto.

En Protto empezamos a crear nuevas alternativas. En el taller mecánico empezamos a fabricar otros productos, rejas, herrajes, stands para exposiciones transitorias, y también creamos ETE, una empresa especialmente orientada a la reparación ambiental, la generación de energías alternativas, y diseñamos un modelo de invernadero que el INTA eligió para robotizarlo.

Tambien nos interesaron las nuevas tecnologias y el desarrollo de softwares aplicados a la Dirección. En  1984 con el Ingeniero Felix Baroni, Gerente de Amat, y Pablo Iacub diseñamos el ITD (Informacion Toma Desicion), un programa desarrollado para las PC (recien salidas) y que aplicamos al control de gestion y la toma de desiciones.


HISTORIA DEL DECA. En 1977 había fundado el Departamento de Extensión Cultural de Amat, el DECA y desarrolle un espacio independiente que nos permitiese vincularnos con otras ideas y con otros conceptos de organización. Las actividades del DECA, las inicie con Hector Medici y Niko Guland, presentando de una colección de Katagamis japoneses en el Museo de Arte Oriental y el lanzamiento de la linea de sabanas “Oriental”, después invitamos a reconocidos artistas, Clorindo Testa, Josefina Robirosa,Ari Brizzi, Rogelio Polesello, Alejandro Puente, Enrique Torroja, a diseñar, con los diseñadores, tecnicos y obreros de la fabrica, barriletes que remontamos en la plaza del Museo de Bellas Artes y tuvo el auspicio del Museo de Arte Moderno,
y de la Ciudad de Buenos Aires. Ese acontecimiento se transformo en la primera linea de sabanas integralmente diseñada por artistas a los que se sumaron Aldo Sessa, Nicolas Garcia Uriburu. Tambien, en el Museo de Arte Moderno, se hizo una gran muestra en homenaje a la imaginación de Julio Verne. Después inaugure Ficciones, una galería de arte, orientada al arte seriado, las instalaciones, la tecnologia y la comunicacion. Expuso el fotografo Facundo Zuviria, una de sus primeras muestras, Nora Iniesta, Juan Jose Cambre, Hector Medici, Smoje, Alfredo Prior, Nicolas Garcia Uriburu. En ese espacio me conecte con artistas e intelectuales, un universo que para nosotros, los que veníamos de la producción industrial, era casi lejano.
Despues lo conoci a al periodista y escritor Miguel Briante, nos hicimos amigos y transformamos la galeria en un espacio-media. Arriba, en el primer piso, la redacción de una revista y abajo, en la galeria, con la salida de cada numero, se mostraba información que no podia exponerse plenamente en un medio grafico. Las fotos que no se publican, los audios originales de las entrevistas. Ahí salieron los primeros números de la revista EL PORTEÑO, PAN CALIENTE y CERDOS Y PECES.

En los ochenta con el DECA empece a apoyar proyectos culturales mas alternativos. El Centro Cósmico La Paternal, el Centro Experimental de Video del Casal de Catalunya, la movida en los subsuelos de la galería Bond Street. En esa epoca nacia Canal Cero, un canal de video que fue registrando la historia.

MURTRA y Cia, Can Civil, fundada por Inocencio Murtra en Vilassar de Mar, Catalunya. 1891

.
AMAT de MONTEGRANDE fotos 1940 a 1970
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
77777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777777
1940
1950
LA FABRICA 1940-1950 HILANDERIA
URDIDO Y ENCOLADO
TEJEDURIA
TERMINACION
REVISADO
CONFECCION y ENVASE
TALLER MECANICO
88888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888888 NOTAS DE PRENSA 1993/1998
1995/1996
1996/1998 La segunda quiebra
Los boletines de "GENTE de AMAT" de Septiembre de 1996 a Marzo 1997
/div> 1997/1998 LA COOPERATIVA
9999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999

EN AMAT NO TODO SE PERDIO, ALGO SE SALVO. MONTEGRANDE 2024

El caso de Amat es excepcional, en Amat no se perdió todo. Algo quedo.

A la Fabrica la compro un Hipermercado, Coto. Se instalo en uno de los edificios mas antiguos de Hilanderia, lo remodelo pero mantuvo su identidad. La Fachada, las Naves de ladrillo, la Chimenea, esta todo igual, casi como si no hubiera pasado el tiempo.



Tambien las dos manzanas de fondo, que estaban condenadas a transformarse en un baldío o en un negocio inmobiliario, se salvaron.

Hoy son el Campo Amat, un espacio lleno de vida donde se organizan fiestas, recitales, ferias, y es un pulmón verde y un espacio de encuentro que disfrutan todos los vecinos.

Todo el conjunto edilicio, en 2022, fue declarado Patrimonio Historico y Cultural de Esteban Echeverria.



Tambien se salvo su Historia. Hoy sigue viva recordada por los vecinos, por la gente grande, muchos jubilados que trabajaron en Amat, y aun cuentan anécdotas, pequeñas y grandes historias, de los momentos felices que compartieron. Las escucharon sus nietos, sus herederos, que son los que van a seguir recordandolas, contandolas, y porque no, empezando a soñar un nuevo proyecto.



PORQUE NO VOLVER A EMPEZAR.

La vieja Amat deja un legado y un desafío. Hoy es un espacio abierto, vacio, lleno de esperanza, esperando que una nueva generacion de Montegrande lo vuelva llenar con imaginacion y trabajo, como lo hicieron sus abuelos, con sus propias ideas, con sus propios proyectos, con sus propios sueños.